Los errores más comunes de la RIC y cómo evitarlos

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Si estás aquí es porque seguramente ya sabes que la Reserva para Inversiones en Canarias (RIC) es uno de los beneficios fiscales más potentes para empresas y autónomos en las islas. Es como ese comodín en el juego de la fiscalidad que te permite ahorrar una cantidad significativa de impuestos.

Pero, y siempre hay un «pero», su complejidad es una trampa para los despistados. Gestionarla mal no solo significa perder el beneficio, sino que puede acarrear sanciones, intereses de demora y una desagradable inspección de Hacienda.

En este artículo vamos a destripar los errores comunes de la RIC uno a uno. El objetivo es que los identifiques, los entiendas y, lo más importante, los evites. ¿Preparado para convertirte en un experto? Vamos allá.

¿Qué es la RIC y por qué es tan importante en Canarias?

En pocas palabras, la RIC es un incentivo fiscal que permite a las empresas canarias reservar hasta el 90% de sus beneficios libres de impuestos (sí, has leído bien, el 90%), con la condición de reinvertirlos en determinados activos en un plazo máximo de 3 años.

¿El resultado? Una reducción drástica de la cuota a pagar en el Impuesto de Sociedades o en el IRPF para autónomos. Es el motor para que los negocios locales crezcan, se modernicen y creen empleo. Pero ojo, la Agencia Tributaria lo sabe y lo vigila con lupa.

Los errores más comunes de la RIC que te están costando dinero

Aquí está el meollo del asunto. Vamos a repasar los fallos que vemos una y otra vez en las empresas que llegan a nuestra asesoría.

1. No justificar correctamente el destino de los fondos

Este es, sin duda, el error rey de la RIC. No basta con decir «voy a invertir». Tienes que demostrarlo con facturas, contratos, transferencias y toda la documentación que acredite que el dinero se ha destinado EXACTAMENTE a lo que dijiste que se destinaría.

La trampa: pensar que con la idea y la previsión es suficiente.

La solución: llevar un expediente impecable desde el minuto uno. Cada euro reservado debe tener su «partida de nacimiento» y su «acta de defunción» perfectamente documentada.

2. Confundir «activos financieros» con «inversión productiva»

¡Cuidado! La RIC no es un cheque en blanco. No puedes usar la reserva para comprar acciones de otras empresas, criptomonedas o simplemente dejarlo en un depósito. La inversión debe ser productiva y material.

¿Qué SÍ es una inversión válida?

  • Adquisición de maquinaria nueva.
  • Compra de vehículos de empresa (con sus limitaciones).
  • Inversión en I+D+i.
  • Construcción o mejora de instalaciones.
  • Adquisición de equipos informáticos y software.

¿Qué NO es una inversión válida?

  • Amortizar deudas o préstamos.
  • Invertir en activos financieros (bolsa, fondos de inversión, etc.).
  • Pagar gastos corrientes (nóminas, alquileres, suministros).

3. Incumplir los plazos estrictos de la RIC

La RIC tiene un reloj en cuenta atrás. Desde que realizas la reserva en un ejercicio (por ejemplo, 2023), tienes tres años naturales para realizar la inversión (hasta finales de 2026). Ni un día más.

El fallo es creer que el plazo es muy largo y dejarlo para el último momento. Un imprevisto puede hacer que lo incumplas.

Para arreglarlo tienes que planificar la inversión a conciencia y, si ves que no vas a llegar, valorar con tu asesor la posibilidad de una inversión parcial para no perderlo todo.

4. Aplicar la reserva sobre bases imponibles incorrectas

No puedes aplicar la RIC sobre el beneficio contable sin más. Hay que hacer ajustes. El cálculo se realiza sobre la Base Imponible del Impuesto de Sociedades (o del IRPF), una vez aplicados todos los ajustes fiscales (amortizaciones, provisiones, etc.).

La equivocación es hacer el cálculo sobre una cifra errónea, lo que te lleva a una reserva excesiva o insuficiente.

El remedio es un cálculo preciso por parte de un experto que conozca los vericuetos de la normativa del Impuesto de Sociedades y su aplicación en Canarias.

5. Olvidar la obligada contabilidad analítica separada

La ley exige que lleves un registro contable específico y separado para la RIC. No vale con mezclarlo todo en la contabilidad general. Debes poder seguir el rastro del dinero de la reserva en todo momento.

El error es subestimar este requisito formal. En una inspección, es lo primero que te van a pedir.

Para evitarlo, hay que implementar desde el inicio una estructura de cuentas contables auxiliares que te permita justificar cada movimiento de la reserva.

6. No planificar a medio y largo plazo

La RIC no es una estrategia para un solo año. Es una herramienta de planificación financiera y fiscal.

Uno de los grandes errores de la Reserva para Inversiones en Canarias es usarla de forma reactiva («este año me sobra dinero») y no de forma proactiva («voy a planificar mis inversiones de los próximos 3 años para maximizar la RIC»).

7. Intentar gestionarlo sin un experto fiscal en Canarias

Este error engloba a todos los anteriores. La RIC es un instrumento complejo, con una normativa específica y en constante evolución. Intentar aplicarla solo, con información de internet o con un programa informático, es el camino más rápido hacia un problema con Hacienda.

La fiscalidad canaria tiene particularidades (ZEC, IGIC, RIC) que solo un especialista que viva y respire estas normas día a día puede dominar con garantías.

¿Qué hacer si ya cometiste un error con la RIC?

  • No lo ignores. Reúne toda la documentación posible: contratos, facturas, correos.
  • Consulta rápido con tu asesor fiscal (y contable).
  • Si procede, regulariza voluntariamente (autoliquidación complementaria) o presenta alegaciones justificando buena fe y actos de preparación.
  • Si la desdotación es inevitable, calcula el impacto y negocia plazos de pago o recursos.

Actuar pronto reduce recargos y demuestra buena fe ante la Administración.

No dejes que un error te haga perder la oportunidad

Como has visto, los errores en la aplicación de la RIC son frecuentes y pueden ser muy costosos. Pero la buena noticia es que todos son 100% evitables. No tienes que navegar solo en este mar de plazos, requisitos y documentación.

En Asesorae somos especialistas en fiscalidad canaria. No solo te ayudamos a evitar estos fallos, sino que te guiamos para que saques el máximo partido a la RIC, integrando esta herramienta en una estrategia fiscal global para tu empresa. ¿Por qué arriesgarse?

Déjanos ser tu brújula fiscal. Te ofrecemos una asesoría para aplicar correctamente la RIC de principio a fin: desde el cálculo y la planificación hasta la justificación final, garantizando que todo esté en orden y aproveches al máximo este increíble beneficio.

Contacta con nosotros hoy mismo y convierte la RIC de un quebradero de cabeza en tu mayor ventaja competitiva.

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